Mi opinión es que el buen vivir es tanto una critica al desarrollo como un espacio de construcción de alternativas, requiere por un lado precisar los sentidos de esos municionamientos, y por el otro identificar las orientaciones y atributos comunes entre esas alternativas. Estas cuestiones han sido trabajadas en los últimos meses, y aquí quería compartir un buenísimo resumen de la orientación de estas reflexiones.